CAPÍTULO 69: LYDIA SE DESMORONÓ.
Su cabeza empezó a dar vueltas.
No gritó; ni lanzó nada.
No se quebró de inmediato.
Simplemente se sentó, mirando a un espacio en blanco.
Recogió la fotografía de nuevo; la miró fijamente durante un largo momento.
Victoria no habló; simplemente dejó que Lydia estuviera.
No se acercó a ella.
Solo esperó.
Lydia finalmente levantó la vista.
Sus ojos estaban secos.
No porque no quisiera llorar, sino porque algo había cambiado en ella.
Algo permanente.
Y finalmente habló.
"Tú lo sabías", dijo, "cuan