Capítulo 28. ¡Eres un desgraciado!
⋘ASTRID⋙
Luego del episodio con Lara, me preparo para la primera sesión del día. Los maquillistas se encargan de mí, mientras otra de las chicas acomoda la gargantilla, los aretes y la pulsera a juego. Las joyas son un deleite a la vista, pero se sienten como hierros candentes sobre mi piel.
Todo lo que espero es la llegada de Fabio y resolver este asunto de una vez por todas. Sin embargo, las horas pasan y no hay rastro de él.
—Vamos a cambiar el vestuario y las joyas —anuncia Lara, acercándos