Tara lo veía sorprendida y para qué negarlo hasta asustada, esas cosas no pasaban en la vida real, por lo que frunció el ceño y miró detrás de él.
—¿Esto es una broma de Madison? — Miller frunció el ceño al igual que ella, pero luego sonrió, era lógico que pensara algo como eso, definitivamente la estaba espantando.
—Lo siento, creo que no debí decir nada de lo que dije, no porque no lo sienta, sino debí ir despacio, conquistarte poco a poco, tal vez cuando me declarara no iba a sonar tan loc