Madison se encontraba trabajando cuando unos deliciosos chocolates fueron puestos enfrente de ella, por lo que levantó la mirada sorprendida. Miller se encontraba frente a ella con una gran sonrisa.
—Me alegra mucho verte muy bien. Esto es para ti — Maddie no pudo evitar sonrojarse, y odiaba que eso le pasara.
—Gracias. — dijo tomándolos
—No hay de qué, ¿Cómo va el bebé?, ¿Ya fueron donde un doctor.
—Está de maravilla, hoy fuimos ¿Quieres ver su fotografía? — Miller no sabía de qué hablaba,