—La cena estuvo deliciosa — dijo Maddie entrando a la habitación, aún estaba sorprendida del lugar tan grande y hermoso, incluso la vista era preciosa.
—Sí, pero lo mejor fue la compañía — dijo Milo abrazándola desde atrás — ¿Quieres ir a la terraza? — Maddie se giró sin salir de los brazos de Milo y también lo abrazó por el cuello. Ambos se miraban a los ojos, Maddie estaba tan enamorada de ese hombre, por lo que sin pensarlo lo besó, fue un beso dulce, que le hizo a Milo latir aún más su cor