—Ew, yo no usaría un vestido tan corriente —dije, dejando el vestido en el suelo—Le diré a Lupe que lo queme. ¿Quien sería la de la bromita? Estoy pensando en Donna… esa chica nunca me dejará en paz.
Luke se había quedado un poco callado y pensativo, viendo el vestido.
—¿Que te pasa? Me tengo que bañar para irme a la oficina, supongo que te quedas a descansar —le dije.
—No… iré contigo. No quiero pasar todo el día haciendo nada, no es mi estilo.
—Pero estás enfermo.
—Me siendo bien, Amanda