Capítulo 174.
Al entrar a esa habitación su corazón dispara sus latidos, sus nervios, su temor estaba recorriendo sus venas, sin embargo era algo que sentía la necesidad de hacer.
En esa habitación donde las paredes eran blancas y tenían impregnadas en todas direcciones rocas curativas, solamente la dejaban observar desde el exterior a donde podía llegar a deplorarse la conciencia de cualquier criatura si se rompía.
En un costado en la esquina más lejana, se encuentra Leyra hecha un ovillo hablando sola, se h