Capítulo 154.
— Claro que puedo— dice Nadir— porque yo hice todo lo que pude para proteger a mi mujer, pero tú… tú solamente la has envuelto de herida a herida.
En ese momento un rugido lleno de rabia, dolor y desesperación llegó desde la garganta de Declan, quien se aventó en contra de Nadir, golpeándolo.
En ese momento la amistad y lealtad que los había unido de maneras incontables en la lucha simplemente se evaporó de forma inmediata.
El rubio no iba a detenerse y ambos comenzaron una lucha estridente en l