**DAMIAN**
“Ya no puedo fingir”.
Verla allí, desafiándome con esa luz de fuego en los ojos, destruyó el último gramo de mi resistencia. Mis manos se movieron por instinto propio, atrapándola por los hombros y pegándola a mi cuerpo con una fuerza que buscaba borrar la distancia, el pasado y las mentiras. El aroma a jazmín y sándalo me golpeó, una combinación embriagadora que me arrastró directo al abismo.
—Odiarte era fácil cuando eras solo un apellido en un papel —dije contra sus labios, mi voz