**DAMIAN**
—La humedad de este suelo va a terminar por arruinar el cuero de mis botas, Rocco.
Dejé caer la queja en un murmullo denso, arrastrando las palabras con una parsimonia que pretendía ocultar el desajuste absoluto que sentía en mi sistema. Permanecí de pie sobre la grava del sendero viejo, contemplando cómo el sol del norte caía con una calidez pastosa sobre las primeras hileras de sarmientos verdes. Llevaba las manos hundidas en los bolsillos de mi pantalón oscuro y la camisa de lino