Al día siguiente Luciano y yo fuimos al hospital, el quería estar completamente seguro del embarazo, yo si estaba demasiado segura de ello, así que no le iba a quitar la idea.
- puedes darte prisa? -
Me apuro mientras caminabamos al coche, yo puse mala cara, si Luciano era así conmigo no me quiero imaginar lo mandon que será con el pobre niño.
- déjame caminar en paz -
Lo regañe, Luciano tenia la mala costumbre de tratarme como si yo fuese su hija.
- solo quiero llegar a tiempo -
Subí al coche