Karina me saco a mi y a Harry de la celda, si nos quedamos un minuto más en ese lugar, íbamos a terminar ví*lados.
Un policía le prestó una sudadera a Harry y los tres salimos de la estación.
— desde cuándo ustedes son... —
Ella hizo un círculo con el dedo, mientras nos señalaba, Harry me abrazo y me dió un beso en la mejilla yo lo empuje fuerte y casi le doy un puñetazo.
— nosotros no somos nada! es más ya no somos ni amigos! —
Karina me miró de arriba a bajo y se rió.
— entonces porque el pol