Capítulo 153
No sabía que responder, le pedí que no dijera nada por el momento, lo último que quería, era que Matilde se enterara que la había descubierto.
—Por favor, señora le pido perdón, yo sabía que el pollo estaba en mal estado, pero crei en la palabra de ella.
Le asegure que ella no tenía que preocuparse, era una sirvienta que obedecía las órdenes de una loba aprovechada, esa era la manera en la que podía describir a Matilde.
Tenía que jugar muy bien mis cartas, sabía perfectamente que