Capítulo 90
El grito de mi madre me hizo agachar la cabeza, no podía fijarme en la loba de otro, y menos si este era casi un hermano, según decía mi familia.
—Perdon mamá, no se que me pasó, me mantendré alejado de ella.
Mi madre tomo un poco de aire, me abrazó
—Se que eres un buen lobo, que jamás nos has decepcionado, y Quiero que eso siga siendo así.
Sus palabras fueron un puñal en mi corazón, pues esperaba demasiado y yo solo quería ser normal, cometer errores como todos los demás.
Entra al