Capítulo 64
Me acerco y puedo observar aquella maldita marca que siempre lastimo al amor de mi vida, sin duda no puede haber dos lobas idénticas marcadas de esa manera.
Es Mila, es ella
—¡Eres un maldito! Ella es mi esposa y no voy a permitir que me la quites.
—Solo me sujeto a las reglas, Flor ahora es mi esposa, porque Mila ya no existe, creo que deberías ir con tu esposa.
Barbara se acerca enojada, está pálida por la impresión de ver a su rival
—Por favor Robin, no hagas más escándalo las c