Capítulo 80
El silencio que siguió fue devastador. Bárbara intentó decir algo, pero las palabras no salieron de su boca. La furia y la confusión me invadieron al instante.
—¿Qué demonios está pasando aquí, Bárbara? —le pregunté, dando un paso hacia ella.
Ella retrocedió, pálida como un fantasma, mientras su mirada buscaba desesperadamente una salida. Pero ya no había escapatoria.
—Tienes que creerme, Robin, yo… yo puedo explicarlo... —balbuceó, pero su voz era apenas un susurro lleno de pá