PELEA DE MACHOS.
Narrador.
Después de que Ana y Fer fornicaron de todas las maneras posibles intentando calmarse mutuamente, decidieron regresar, aunque no dejaban de besarse en todo el camino y Fer vestía solamente el pantalón, andando con el torso desnudo, ya que al romper parte de la ropa de su loba tuvo que cederle la suya, puesto que no quería que ningún macho viera a su mujer.
—Ana, dónde has estado por tanto tiempo— le grito Lidia desde que sintió que ella giró la perilla de la puerta principal de la c