EL CELO DE LA PANTERA.
Narrador.
Minutos antes.
Nadia bajó al despacho encontrando a su león con Egan, quien se despidió para ir a ver a Diana.
—Dile a Diana que pronto iré a visitarla—, Egan asintió sin borrar la sonrisa amable de su rostro y cerró la puerta del despacho dejándolos solos.
—Escuchaste todo verdad— indagó y Alisan suspiró, apartando la mirada.
Ella se sentó sobre él: — no deberías estar triste, él parece un buen hombre y sé que ese resentimiento con el tiempo va a desaparecer, confía el mi— le calmó