VÍNCULO.
Narra Maia.
Debía castigarlo un poco más por haber querido pasarse de listo en mi casa y con mi familia, pero ya es mucho pedir; no puedo cambiar completamente a este hombre feroz.
Lars no paraba de lamer mi cuello, provocando que mi anatomía se entumeciera y en mi sexo sentía un cosquilleo excitante.
—Debí de castigarte un poco más— le dije jadeando.
—Vamos pequeña, no sea malvada—susurró entre gruñidos agarrando con su grande mano mi nuca.
—Tú, el hombre más perverso que conozco diciéndo