CAPÍTULO 2: SEÑORA ROMANO
PALERMO/ITALIA.
—Y… hablando de tu boda, ¿ya has visto a tu futura esposa?
André soltó un suspiro, cargado de indiferencia.
—Sí. Es… bonita.
—¿Bonita? No suenas muy convencido —preguntó Santino—. Es fea y no quieres decirlo, ¿verdad? Si es así, no me importa perder esta alianza. No voy a condenarte a una vida de terror con una esposa fea.
Él rodó los ojos y negó con la cabeza.
—Ya te dije que es bonita. Natalia Ricci está hecha para ser la esposa de un mafioso: es calla