CAPÍTULO 137: MI VIDA, MI DESTINO, MI ETERNIDAD.
CAPÍTULO 137: MI VIDA, MI DESTINO, MI ETERNIDAD.
—¿Cómo está ella? —preguntó Artem con voz grave, su preocupación evidente mientras sostenía la mano de Liana.
El médico, un hombre de mediana edad con aire profesional, acababa de revisar a Liana y también era alguien de confianza para Zayd. Se acomodó las gafas antes de responder.
—Está deshidratada y bastante agotada, pero no hay nada grave que lamentar —explicó mientras revisaba sus notas—. El bebé está bien. Sin embargo, necesitará descansar a