CAPÍTULO 135: HORA CERO.
CAPÍTULO 135: HORA CERO.
La subasta avanzó y los murmullos en árabe llenaban el aire mientras el Halcón Dorado, una de las criaturas más preciadas, se exhibía con orgullo. Santino, con su mirada afilada, se inclinó hacia adelante, listo para ejecutar su parte del plan.
—¿Cien mil? —preguntó el subastador, y un jeque de apariencia imponente levantó la mano sin dudar.
—Doscientos mil —replicó Santino, atrayendo miradas sorprendidas de algunos de los otros asistentes.
El jeque frunció el ceño y lev