CAPITULO 125: ETERNO PECADOR.
CAPITULO 125: ETERNO PECADOR.
El baño estaba envuelto en una cálida neblina, el agua tibia se deslizaba lentamente por la piel de Liana. Su respiración era tranquila mientras sus manos recorrían cada centímetro de su cuerpo con lentitud, disfrutando del tacto de la espuma que se deslizaba por sus curvas.
De repente, sintió un par de manos firmes rodear su cintura. Un escalofrío de anticipación recorrió su piel, y una sonrisa se formó en sus labios.
—¿Qué te hizo tardarte tanto?
Artem, con sus de