Capítulo 56. Media naranja
Brando, que en ese momento estaba maldiciendo aquella malvada bruja, volvió a decir y la muy maldita no contenta con convertirme en un simple perro, al darse cuenta de que como un animal doméstico estaba llevando una buena vida, pues mi dueña me cuidaba y me trataba muy bien.
Ya que todos en su familia me trataban como un miembro más de esta, me infectó con el virus de la rabia y nadie se había dado cuenta de esto, ni siquiera yo que conocía los alcances de esa malvada bruja.
En un momento que