Capítulo 25. Apoderarse de todas sus habilidades
Definitivamente, tenía que encontrar la manera de que Bianca no les tuviera miedo a los animales, porque tarde o temprano tendría que revelarle quién era en realidad. Mientras Brando estaba sumido en esos pensamientos, Bianca comenzó a acariciarlo de manera provocativa y, con una sonrisa traviesa, le susurró:
—Ya veo… viniste tan apresurado porque no aguantabas las ganas de estar conmigo nuevamente, ¿o me equivoco?
Tras decir estas últimas palabras, lo besó con intensidad y añadió en voz baja: