Mundo ficciónIniciar sesiónSin poder aguantar la estimulación Sam dejó escapar gemidos. Alexander lo hizo con más rapidez y brusquedad, Sam sentía que todo su cuerpo se calentaba por dentro otra vez.
El calor se puso cada vez más fuerte él agarró con fuerza la mesa en la que estaba sentado Sam, al sentir que estaba por acabar gimió.
—Aaahhhhh.
Las manos de Alex estaban empapadas con los fluidos de Sam. Él le quitó la camisa que Sam tenía puesta dejando todo su cuerpo pálido al descubierto.







