Mundo ficciónIniciar sesiónY, aunque aún se le nota un poco rígido, la seguridad empieza a irradiar de él a medida que avanza.
—Joe, ven a mi oficina. Necesito hablar contigo —le pido cuando deja el bolso en su escritorio.Tengo que contarle todo. Es mi hermano, conoce todo lo que me hizo sufrir Horacio y los traumas que por mucho tiempo arrastré y arrastro todavía. Entro a mi despacho y suena mi teléfono. Lo tomo.—¿Sí?&mdas






