Mundo de ficçãoIniciar sessãoLo miro fijamente, tratando de mantener la compostura, pero siento cómo mi corazón late a un ritmo frenético. En medio de la emoción, las lágrimas de felicidad insisten en seguir brotando. Definitivamente, estos embarazos me tienen más sensible que nunca.
Robin sigue sosteniendo la pequeña cajita de terciopelo en las manos, sin dejar de mirarme, lo cual me intimida y me derrite al mismo tiempo. ¿Por qué siempre tiene que mira






