Mundo ficciónIniciar sesiónDejo a Robin enfrascado en la computadora, tratando de dar con lo que tiene. Yo me voy y me siento al lado de la laptop que contiene el cerebro de Iris. Aprieto varias teclas, pero ella no hace nada.
—Iris, por favor, no te vayas. Me haces mucha falta —susurro realmente apenada mientras miro el signo rojo en la pantalla. —No me dejes como lo hicieron mis padres, por favor. Me echo a llorar, realmente triste. La pantalla parpadea de pronto. La señal de alarma desaparece. La cara sonriente de Iris aparece. Salto feliz al verla. —¡Iris! —grito emocionada. Veo a Robin que viene hacia mí, sonriente. —¡Lo hiciste, la arreglaste! ¡Gracias, Robin! La emoción me hace correr hacia él y me subo encima de Robin de un salto. Lo lleno de besos, llena de felicidad. —No era nada, Ema —me cuenta sin dejar de reír. —El sistema de seguri






