Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire fresco me despierta en la mañana, después de que nos pasáramos la noche bailando sin parar, en una discoteca latina. Robin me sorprendió agradablemente, sabía que conocía la bachata, pero es un loco bailando salsa, ni yo misma podía dar crédito a mis ojos, el remeneo de su cintura pegado a mi colon haciéndome enloquecer, esas endemoniadas vueltas que tanto me gustan, él las conoce a la perfección y no dejó de hacerme girar como me apasiona, de hacerme sentir sexi y deseada en las bachatas, de sentirme candente con el chachachá, el merengue, la rumba. Todos los ritmos latinos, la timba cubana. Mi Robin, baila como un cubano. Y eso me hizo olvidar, todo el miedo que tenía aprisionado en mi corazón.
Luego salimos en la madrugada hasta la playa, haciéndome sentir que nada podía separarnos. Pero ahora me despierto, en esta hermosa habitació






