134. EL NUEVO EMPLEADO
Pero la mirada que me dedica me dice claramente: "Eres mía, ¿es que no puedo decirlo?". Respira, Ema, respira. No es el momento para debatir con un hombre visiblemente celoso que quiere tirarme en esa mesa y volverme loca. Pero es mi novio… y la jefa del nuevo.
—Discúlpalo, Jorge, está de mal humor hoy —digo, lanzándole una mirada de advertencia a mi querido novio celoso—. Bienvenido a la empresa. Me gusta mucho el trabajo que haces. Se parece mucho al de Robin.
—Sí, Ema, estudiamos en la misma escuela con los mismos profesores —responde Jorge con una naturalidad que me toma por sorpresa.
—Ema no, Jorge. Directora Ema, o Señora Ema —lo rectifica Robin antes de que yo pueda hacerlo. Y comienzo a entender por qué, al parecer, él no lo soporta.
—Disculpe, señor Robin —se apresura a decir Jorge, claramente incómodo. Hace una breve pausa y se gira hacia mí—. Disculpe, Directora.
En verdad, no puedo entender la actitud que está teniendo Robin hoy. Pero no le digo nada esta vez por