AMOR OCULTO. 7- LA BATALLA PERDIDA.
—Tienes que calmarte, Danna.
—¿Calmarme? —Yo estaba dando vueltas por el lugar y terminé sentándome por resignación.
—Te vas a casar —contesto frío y casi como un muerto mi hermano Marc—. Se supone que amas a tu prometido, Danna.
Luego de esa afirmación, ni Emma ni yo pudimos continuar respondiendo y Marc como siempre, miraba a un punto fijo. Ese chico era tenebroso, la única que lo comprendía suficiente era Emma. Eran como negro y blanco, pero funcionaban perfectamente.
Nadie tenía idea s