51. EL DÍA QUE LOS DESEOS SE CONVIRTIERON EN REALIDAD.
Me alejé tanto como Stan me lo pidió, me alejé tanto que prácticamente desaparecí de su vida. Continúe con las tutorías solamente para guardar las apariencias, porque realmente no las necesitaba. Continúa estudiando tan fuerte y tan duro como si la vida dependiera de ello.
Entonces el día llegó, el día que tanto estaba esperando llegó. Por fin podría tener a Stan entre mis manos y tenerlo solo para mi.
—Lo único que debes hacer es pedirle que vaya a la fiesta, ya sabes insistir un poco.
—¿Par