Las dos y media de la mañana. He estado despierta desde la una, tratando de volver a dormir, tratando de fingir que no tuve otro sueño más sobre Jackson. Sólo que esta vez era en parte realidad. Estábamos nosotros en la cocina otra vez, excepto que en mi sueño, él no se alejó cuando me arqueé hacia él. En cambio, me hizo girar tan rápido que me mareé y apenas lo noté bajando mis calzas hasta arrancarme las bragas.
Me empujó hasta que me incliné sobre el fregadero, luego solo me dio un momento p