CAPÍTULO 47: EN CASA.
CAPÍTULO 47: EN CASA.
El auto se detuvo frente a una imponente casa a las afueras de la ciudad. Era una enorme mansión rodeada de árboles, con un jardín perfectamente cuidado que parecía no tener fin. Zoe siguió a Gabriel adentro, maravillada por el tamaño del lugar.
Apenas cruzaron la puerta, fueron recibidos por el ama de llaves, una mujer de cabellos grises y mirada atenta.
—Bienvenido, Gabriel —dijo la mujer con una sonrisa cálida—. Tu padre está en camino, no debe tardar mucho.
El pequeño