CAPÍTULO 134: LOS ENEMIGOS CAEN
Adeline estaba tan inmersa en la conversación que no se percató de la mirada asesina de Giovanni, quien ya se dirigía hacia ella.
—¡Adeline, cada día estás más radiante! Ese vestido te sienta espectacular... aunque sospecho que cualquier cosa te quedaría divina —dijo el hombre con una sonrisa seductora.
Ella se sonrojó y rió suavemente. Estaba a punto de responder cuando sintió la mano posesiva de Giovanni en su cintura y escuchó su voz gélida.
—Por supuesto que t