La pequeña Fátima siempre preguntaba por su madre.
- Mi princesa, regresaremos pronto, no duraremos, tu mamá Halima y yo solo vamos con tus abuelos, te vas a quedar aquí con la criada, cuando regrese, te llevaré. ¿Chocolates?, ¿no?... dijo su abuela materna.
- No quiero chocolate, quiero ver a mi madre, quiero estar con mi madre, hace tres o dos días que no lo veo, por favor déjame ir contigo.
Fue muy difícil convencer a la pequeña Fátima de Halima y la madre de Aly.
- Princesa, no puedes venir