Alejandrina sostenía la pluma en sus suaves manos, su mirada por un momento se perdió, el Ceo Emilio sintió que el color le abandonaba el rostro. - ella no puede dejarme pensaba él, después de tenerla en mis brazos de nuevo, juro que no podría seguir viviendo sin ella, la amo demasiado
La bella Ale dudaba si podía confiar de nuevo en Emilio Mendoza y entregarle su corazón, su vida y su pasión, si él le volvía a fallar, definitivamente no lo soportaría, después de pensarlo unos momentos por fin