Grayson le quitó el cuadro de la mano con un brazo y con el otro la rodeó por la cintura, bajándola de la silla.
La expresión de Daniella era fría. No lo miró y extendió la mano hacia el cuadro.
Grayson la dejó llevárselo de vuelta y preguntó: —"¿Por qué estás quitando el cuadro?".
Daniella dijo fríamente: —"Lo llevo para que no lo roben".
Entonces Grayson se rio entre dientes y dijo: —"¿Qué está pasando por esa cabecita tuya?"
— “Si no te hubieras llevado el cuadro, habría pensado que estabas