Al escuchar las palabras crueles de su madre y ver cómo los ojos de Kiara se llenaban de más dolor al mismo tiempo que ella no dejaba de temblar, Dereck tensó la mandíbula, pero no la defendió, pensando que Kiara merecía este trato y que a él no le debería importar cuanto le afectaba a ella.
— Lo sé señora Hearts. — Respondió Kiara bajando la cabeza, llena de amargura y vergüenza por lo que se había tenido que convertir.
Antes había sido una princesa mimada, tanto por su familia como por s