Capítulo 11: Tú sigues siendo mi esposa.
Kiara se quedó paralizada, sin poder creer que él realmente la estuviera besando en este momento y tuvo que pellizcarse para comprobar que esto no era un sueño, que su esposo realmente estaba aquí devorando su boca después de todo lo que había ocurrido entre ellos.
El beso se sentía tan bien que ella solo por un pequeño instante se dejó llevar correspondiendo a ese beso con las mismas ganas, sintiendo como sus latidos se aceleraban queriendo aferrarse a este momento y olvidarse de todo lo dem