Un apasionado beso de amor.
Esta era la segunda vez que Rafael le advertía a su primo que no volteara a ver a su mujer, pero él parecía no entenderlo. Eso sería bajo su propia responsabilidad, por qué sobreaviso no hay engaño
(...)
En la clínica Doménico le acercaba una botella de agua a Emma, el CEO estaba muy pendiente de cualquier mínima cosa que deseara o necesitara. Serena lo observaba de cerca, ya que con ella era un completo patán.
— Dominic, podrías por favor rascarme la espalda, justo en medio, en la part