—¿Es una broma, verdad? —Traga grueso, mirándolo a los ojos, siente náuseas. Esa propuesta no se la esperaba.
—No lo es. Te daré un día para pensarlo.
—¿¡Un día!? —Exclama sin poder dejar de mirarlo.
Caroline se siente atrapada, sin saber qué hacer ni qué decir. La mirada de Parker es intensa y revela su determinación.
—Caroline, sé que es una locura porque no me amas y estás enamorada de mi hermano. Sé que no tengo cabida en tu corazón. Me gustas mucho, pero te voy a respetar. Seremos esposos,