Un fuego ardiente recorre el cuerpo de ambos, exige un beso, una caricia, gemidos en perfecta sintonía, una habitación oscura y acogedora, más una cama amplia donde derrochar el amor y la pasión.
—Pasa una noche conmigo y te juro que no te vas a arrepentir. Que sea hoy, antes de irte, y te juro que al hacerlo, Parker saldrá de tu vida completamente… Tan solo dime que sí—. Sus últimas palabras fueron una suplica exquisita para Caroline, quien pasa saliva y luego respira con agitación.
—¿Quieres