Caroline siente un escalofrío recorrer su cuerpo al escuchar la voz de Irene. —¡El doctor dijo que mi esposo iba a estar solo!— Irene la mira con desdén
—Sí...
—¿Sí, qué?— le pregunta enojada
—Solo que estaba revisando que... El señor Caristeas estuviera respirando; debo hacerlo constantemente; quizás el doctor lo olvidó— Caroline usa un tono de voz diferente
—¡Vete, quiero estar a solas con mi esposo!
—Claro... Un permiso— se marcha rápidamente, para Irene, la enfermera fue muy extraña.
A