—Pienso lo mismo, señor Patrick— afirma Karin. —No me creo el cuento del borracho. Sin embargo, debo esperar que mi jefe salga de esta situación y escuchar sus órdenes
—Querida—. Bastian debe decirle algo importante, así que obtiene la atención de Caroline. La pobre está consternada. —Berenice es una piraña. Ahora lo que debes hacer es tener mucho cuidado. Lamentablemente, al mi jefe estar en coma, no hay forma de que él haga los pagos correspondientes del niño Connor
—Yo me haré cargo— intervi