Mientras bailรกbamos, Leonardo me mirรณ con una intensidad que me hizo sentir vulnerable. Sentรญ que podรญa ver a travรฉs de mรญ, que conocรญa mis secretos y mis miedos. Pero en lugar de sentirme incรณmoda, me sentรญ segura. Me sentรญ como si estuviera en casa.
De repente, Leonardo se detuvo y me mirรณ fijamente. Sin decir una palabra, se acercรณ a mรญ y presionรณ sus labios contra los mรญos. Me sorprendiรณ, pero no me resistรญ. De hecho, me sentรญ atraรญda hacia รฉl, como si una fuerza magnรฉtica nos uniera.
El be