Capítulo 7. Versalles se siente como un nido de serpientes.
El auto se detiene frente a una casa que parece de la realeza. Mi familia desde que tengo uso de razón tuvo dinero, pero nunca de esta forma, nunca de la forma en la que puedes vivir cinco años en Paris y una vida entera en Versalles en una casa que se asemeja a la de María Antonieta. Cuando nos bajamos un hombre nos saluda con amabilidad mientras recibe las maletas del chofer.
—Savannah, él es Dorian, el encargado de la mansión —me lo presenta James.
—Hola, Dorian —él me sonríe en respuesta mi