Capítulo 8. "Debo sacar a James del camino"
En cuanto entro a la casa ya las lágrimas han salido de mis ojos como un sunami, mientras camino tratando de despejar mi rostro de ella me golpeo contra un pecho duro. Al levantar mi rostro para disculparme noto que se trata de James. Él me ve llorando e inmediatamente coloca sus manos en mi rostro para inspeccionarme.
—¿Estás bien? ¿qué te pasa? —de pronto alza su rostro hacia la ventana y luego su mandíbula se tensa—, ¿qué te dijo Laurent? ¿qué te dijo para que te pusieras así? —inquiere.
—Na