Capítulo 13. Me gusta tanto que creo que la amo.
James.
Cuando entramos a la habitación Savannah me mira como un pequeño corderito llena de miedo y no puedo describir lo mucho que eso hace que mi pene se ponga duro como una maldita piedra. Ella se muerde el labio inferior mientras que yo le sonrío. Me acerco a su rostro mirándola fijamente.
—No tienes idea de lo mucho que me gustas, Savannah. Cuando no te tenía, ya me gustabas, pero ahora, ahora te has convertido en mi obsesión. Quiero tenerte en mi cama todos los días de mi puta vida —ella b